Bendición del Mar porteña 150 años de tradición plenó el malecón

El pueblo venezolano se volcó en el malecón de Puerto Cabello para celebrar la resurrección de Jesucristo, con la edición Nº 150 de la bendición del mar, acto católico en el que se congregaron más de 12 mil personas para renovar su fe en Dios y pedir porque en Venezuela predominen los valores cristianos, el amor y la salud.

La actividad que estuvo organizada por la alcaldía socialista de Puerto Cabello, liderada por Rafael Lacava y la Diócesis de Puerto Cabello y Juan José Mora, se inició pasadas las 6:30 a.m. con cánticos alegóricos a la resurrección de Jesucristo, entonados por el Coro “Jesús es Señor” y la Orquesta de Cámara Sebastian Díaz Peña, dirigida por Ligdian Mata.

La eucaristía estuvo oficiada por Monseñor Saúl Figueroa, obispo de la Diócesis de Puerto Cabello y Juan José Mora, quien acompañado de los sacerdotes Luis Parada, Alexander Chacón, Noel Herrera y el colaborador Antonio Lacava, agradeció la presencia del tren ejecutivo de la alcaldía, así como de la feligresía venezolana.

 

La fe en Cristo Resucitado se observó en el rostro de todos los porteños, y venezolanos que decidieron visitar esta tierra mágica y bendecir el agua que trasladaron en envases plásticos, durante la tradicional bendición del mar en la que surfistas, pescadores, lancheros y todos los entes que trabajan en relación al mar son consagrados.

El señor resucitó
Con la alegría de saber que Jesucristo resucitó Monseñor Saúl Figueroa, Obispo de Puerto Cabello y Juan José Mora, hizo referencia a las lecturas de la eucaristía que refiere que, “somos nosotros testigos de cuando él (Jesucristo) hizo en Judea y Jerusalén, lo mataron colgándolo de la cruz, pero Dios lo resucitó al tercer día, Jesús es el señor, Jesús es el mesías, Dios de Dios, dios verdadero de dios verdadero”.

En este sentido, dijo, “ante este imponente mar Caribe que nos circunda en esta gran asamblea que ha convertido a Puerto Cabello en un gran templo, afirmamos como San Pedro en Jerusalén, que Cristo venció a la muerte, Cristo ha resucitado”.

 

Reflexionó diciendo que, “si Cristo no hubiese resucitado en vano sería nuestra fe y que, no existiría la iglesia, no existiría el nuevo testamento, ni existirían los sacramento, ni evangelización, ni nada, ni estaríamos aquí, pero Jesús resucitó y nos ha abierto nuevamente el camino para la vida eterna y hacia el cielo,  por eso hoy por encima de cualquier cosa debemos confesar y reconocer sin miedos ni temor que Jesús es el mesías, el señor”.

 

Renovación de fe

 

Durante la homilía Monseñor Figueroa, hizo un llamado a la feligresía para que recovara la fe en Dios resucitado. “Hoy es un día hermanos para renovar nuestra fe en Cristo Jesús como el verdadero Dios. La resurrección fue para nosotros los cristianos algo no perceptible, algo no palpable por eso la iglesia se ha servido de varios signos que están en las escrituras, entre ellos la misma palabra de Dios, el signo de la luz, el agua, y la eucaristía”, dijo.
Igualmente, resaltó la importancia del agua porque recuerda el bautismo, que es la experiencia personal de la resurrección de Jesús. “Con el bautismo la resurrección no es un recuerdo, una posibilidad, algo que está por venir, algo del futuro sino que es una realidad presente”, aseguró.

Agregó que, “el bautismo, pues, es la muerte del hombre viejo y el resurgimiento del hombre nuevo y esto es lo que significa nuestra bendición del mar, es nacer de nuestro mar aunque parezca algo utópico, una gran pila bautismal que nos recordará este gran mar Caribe que estamos resucitado”.

 

Pero, aseguró que, “no es suficiente que sepamos que nuestro mar estará bendito en pocos momentos, y que tengamos agua bendita en nuestras casas, es necesario confirmar estos hechos con nuestra conducta, dar testimonio con nuestras acciones”.
Asimismo, resaltó que, “no podemos hablar de bautismo y del agua como un concepto teórico, debemos hablarlo en práctico, cuando nosotros pongamos las cosas en común, le ayudemos a los necesitados, cuando tengamos las cosas para ayudar a los demás podremos decir que creemos en la resurrección y en la bendición del mar”.
Exhortó al pueblo a que, reconozcan que deben ir a misa todos los domingos y que, “para ser testigos de la iglesia debemos ser creyentes, los creyentes se mantenían constantes frente a las enseñanzas de los apóstoles. Hoy es un día para analizar cómo está nuestra práctica religiosa, desde cuando no vamos a misa, desde cuando no nos confesamos, desde cuando no practicamos”.

 

Aseguró que, “nuestra sociedad estuviera mejor si los valores cristianos imperaran. Por esos hermanos al bendecir este mar no solo lo hacemos para que el mismo se tranquilice, o nos conceda el alimento de su ceno, al bendecir el mar tendremos la misma experiencia del pueblo de Israel, cuando quedaron liberados de la esclavitud”.

 

Luego de la homilía Monseñor Figueroa bendijo el mar, acto de fe que fue celebrado por los surfistas, quienes hicieron figuras en el agua, los pescadores y lanceros que ofrendaron antes Dios, y los patrulleros de la Fuerza Armada Venezolana quienes sonaron sus cornetas y activaron el agua con el que se le dio significación a la celebración.

Más de 600 mil personas

Tras finalizar la bendición del mar, el licenciado Juan Carlos Betancourt, director general de la alcaldía socialista de Puerto Cabello, en representación del alcalde Rafael Lacava, manifestó, “estamos gustosos de la homilía, la alcaldía conjuntamente con la diócesis del municipio y el Monseñor Saúl Figueroa hemos brindado al pueblo porteño, carabobeño y pueblo venezolano esta hermosa misa, estamos satisfechos de que haya salido con toda la normalidad y esa bendición de amor que nos caracteriza”.

De igual manera, expresó sentirse orgulloso de ser venezolano y porteño, “estamos culminando esta Semana Santa con esta bendición, complacidos por la gran visita que hemos recibido de distintas parte del país y el apoyo de nuestra gente porteña, este año se ha logrado nuevamente el objetivo, paz y amor en esta bendición, terminando esta programación con éxito”.

El director de la alcaldía, comunicó que hasta el momento no hay ningún suceso que lamentar en la ciudad, “no tenemos un muerto, ni un ahogado, ni un accidente, nos complace dar esta información positiva gracias al Dispositivo Bicentenario de Seguridad, conformado por la Guardia Bolivariana, Policía Municipal, Bomberos y diferentes cuerpos de rescates que han se han dado a la tarea que temporadistas y porteños puedan estar con tranquilidad en este Pedacito de Cielo”.

En este sentido, agregó que hasta el día sábado desde la Sala Situacional se habían totalizado en Puerto Cabello más de 600 mil personas habían ingresado a la ciudad, “ya hoy están retornando a sus hogares y esperamos que lo hagan con la mayor cordura y en la bendición del mar tenemos alrededor de 12 mil feligreses”.

Por la salud del Presidente

En otro orden de ideas, Miriam Pérez, diputada a la Asamblea Nacional, subrayó, “una vez más podemos ver la conmemoración de la resurrección de Jesucristo y la Bendición del Mar que por muchos años hemos llevado en el pueblo de Puerto Cabello”.

Continuó, “lo largo y ancho del Malecón esta full no sólo de porteños sino también de temporadistas que ven este acto como un acto de fe, de glorificación a nuestro señor Jesucristo y además las personas que están vinculadas con el mar que vienen año tras año a presenciar esta bella actividad”.

La diputada a la AN, recalcó, “la petición más importante es la unión de todos nosotros, pedimos también por la salud del Presidente que en el día de ayer salió a la Habana Cuba a la segunda parte de su terapia y desde aquí de Puerto Cabello estamos pidiendo por su pronta recuperación, Comandante estamos con rodilla en tierra en este municipio, además pedimos por la salud de nuestro alcalde  Lacava para que siga llevando las riendas de este municipio como lo ha hecho hasta ahora”.Venprensa – Aliados Venprensa